miércoles, febrero 07, 2018

Gofre salado de tomate concentrado, espuma de queso comté y albahaca.

Un gofre salado muy mediterráneo, colorido, sabroso y con diversas texturas. La base de este aperitivo es un gofre, en su versión salada, que he elaborado con una pasta concretada de tomate italiano, que le aporta un sabor potente y un color intenso. Los agujeros del gofre los he rellenado con una espuma elaborada con queso comté, un queso francés con un sabor  inconfundible, que en este caso es un poco más sutil al incorporarlo en forma de espuma. El aroma y el frescor se lo aportan unas hojas de albahaca fresca. Sencillo, rápido, vistoso y con sabores muy mediterráneos.

Ingredientes para 16 bocados

  • 140 gr. de harina
  • 1 huevo
  • 250 ml de leche
  • 50 g de mantequilla
  • 1 cucharadita de levadura Royal
  • una pizca de sal
  • 35 g de pasta de tomate concentrado (utilizo una pasta de tomate concretado italiana, que viene en formato tubo)
  • albahaca fresca
  • 250 ml  nata líquida
  • 150 ml de leche
  • 170 g de queso comté
  • sal 

Elaboración

Preparamos la espuma de queso, para ello ponemos a calentar la leche en un cazo. Cuando haya cogido temperatura añadimos el queso (que previamente habremos rallamos) para facilitar su disolución y una pizca de sal. Removemos a fuego bajo un par de minutos. Retiramos del fuego, añadimos la nata líquida, colamos e introducimos en un sifón. Colocamos la carga, agitamos y guardamos en la nevera mínimo un par de horas.
Disponemos un cazo al fuego con la leche y la mantequilla, en cuanto la mantequilla se ha fundido retiramos el cazo del fuego, dejamos templar  y reservamos.


En un bol introducimos la harina, la levadura, una pizca de sal, la pimienta  y el huevo; mezclamos bien  y añadimos la mezcla anterior de  leche y mantequilla. Batimos bien  hasta obtener una masa  lisa y homogénea. Finalmente  añadimos la pasta de tomate concentrado.
Ponemos a calentar la gofrera, en mi caso utilizo una que va directamente al fuego. Echamos un cucharón de la masa de gofre y cerramos la gofrera. Dejamos al fuego 2minutos por lado, a fuego medio-alto, hasta que esté ligeramente dorado.
Retiramos el gofre de tomate y dejamos templar sobre una rejilla.
Cortamos los gofres a tiras, respetando los aguajeros en el centro de la tira.  Extraemos el sifón del frigorífico y rellenamos, con cautela, los pequeños orificios que contienen los dibujos del gofre con la espuma de queso. Finalmente disponemos hojas de albahaca en cada montoncito.




3 comentarios:

  1. Me encanta porque debe estar buenísimo, y porque es precioso. Enhorabuena

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  2. ¡Oh que maravilla!! Qué pinta, chica.
    Besos.

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  3. Ummm. Que rico tiene que estar!!!

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