Un brazo de gitano muy esponjoso, envuelto sutilmente en coco y con un
relleno dulce, pero nada empalagoso. El queso mascarpone con fresas y vainilla
forman el corazón de este enrollado tan apetecible.
Podemos servirlo en un plato de porcelana o llevarlo de picnic, ya que es
fácil de transportar y puede comerse sin cubiertos, para ello tan sólo tenemos
que tener la precaución de cortado en rodajas de un par de centímetros de
grosor.
Esta receta la he preparado para la Revista Gastronómica Cuquin Magazine III, dónde podreis
leerla en la página 16 a 18.
Os invito a disfrutar de esta magnífica
revista en el siguiente enlace, seguró que os sorprenderá gratamente. Ver revista aquí.










