Sigo enganchada a la vainilla, al aroma que desprende cuando raspamos la vaina, y cada vez me gusta más utilizarla en aplicaciones saladas. Mi último atrevimiento en el uso de la vainilla ha sido con el foie mi-cuit, un descubrimiento genial.
Partimos de una cremita sencilla de calabaza, la suavizamos con Crème Fraîche, la elevamos a categoría de entrante digo con una espuma de foie y la coronamos con el aroma de la vainilla. Un entrante muy sencillo pero de gusto elegante.
Ingredientes:
- ½ kilo de calabaza.
- ½ cebolla.
-1 cucharada de Crème Fraîche.
-agua
-sal.
-pimienta.
-aceite.
-1/2 vaina de vainilla.
-100 gr de foie mi-cuit.
-125 ml de caldo de ave.
-25 ml de nata líquida
Elaboración:
En primer lugar, para preparar la espuma de foie debemos tener bien caliente el caldo de ave en un cazo, introducimos el foie mi-cuit laminado, removemos y trituramos, junto con la nata líquida, una pizca de sal y pimienta. Colamos e introducimos en un sifón, colocamos la carga y ponemos en nevera un mínimo de 3 horas.
Preparamos el aceite de vainilla, para ello en un pequeño recipiente pondremos 4 cucharadas de aceite suave al que añadiremos las semillas de media vaina de vainilla (ayudándonos de un cuchillo rascamos la parte interna de la vaina). Para que el aceite sea muy aromático lo ideal sería prepararlo el día de antes.
Para elaborar la crema de calabaza, pelamos y cortamos en cuadrados grandes la calabaza y la cebolla, disponemos estos ingredientes en un cazo con aceite, le damos el punto de sal , y dejamos a fuego fuerte durante unos 5 minutos, removiendo de tanto en tanto. Antes de que se doren los ingredientes, los cubrimos con agua, justo que cubra 2/3 partes de los ingredientes. Dejamos cocer durante 25 minutos. Sacamos del fuego, trituramos, añadimos la Crème Fraîche, la pimienta y otro puntito de sal. Pasamos por un chino para obtener una crema fina. Reservamos a temperatura ambiente.
Para montar el plato simplemente, en una copa “Martini”, servimos la crema de calabaza, sobre ésta, ponemos la espuma de foie, y para finalizar regamos con un hilo de aceite de vainilla, procurando que caigan algunas semillas sobre la crema, e voilà.



